martes, 26 de febrero de 2008

La llegada al fin del mundo

Me habían comentado que el aeropuerto de Ushuaia era uno de los más peligrosos, que sólo los pilotos más experimentados volaban allí. Luego me enteré de que uno de los aviones siguió viaje por debajo del mar. Aunque a los pasajeros no les pasó nada, menudo susto y menudo frío porque las aguas están más o menos a cinco grados, y esto en pleno verano. La pista del nuevo aeropuerto tiene un kilómetro de largo. El antiguo actualmente es un aeroparque, para aterrizaje de avionetas y helicópteros.
Bueno, a lo que iba. El viaje fue muy tranquilo. Las vistas tampoco eran muy espectaculares porque estaba bastante nublado pero antes de llegar comenzamos a ver la cordillera de los Andes, del lado chileno (en la foto). Las vistas eran alucinantes. Yo creo que era la emoción de ver la montaña que siempre había visto dibujada en un mapa sobre un papel. Ahora las estaba viendo de verdad. Luego me dijeron que eran las montañas más nuevas. Y las de Tandil donde ya había estado en días anteriores las más antiguas.

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